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La tecnología no eléctrica
de protección contra la corrosión sustituye a la
cataforesis.
El curado conjunto del recubrimiento
de autodeposición y la pintura en polvo
Los procesos modernos de autodeposición
química han evolucionado hacia una potente alternativa
al recubrimiento catódico por inmersión (cataforesis).
Especialmente en los casos en los que se requiere un recubrimiento
uniforme de superficies internas y bordes, o cuando se utiliza
una última capa de pintura en polvo, pueden ofrecer unos
mejores resultados de protección contra la corrosión.
Por ello, en Alemania, empresas como Räckers y BBL han optado
por la tecnología de autodeposición química
(no eléctrica) Aquence de Henkel, un proceso de recubrimiento
sostenible que, además, prescinde totalmente del uso de
metales pesados peligrosos.
Al proyectar una nueva línea de recubrimiento, el primer
paso importante es determinar los requisitos. Para entrar en
nuevos sectores de aplicación, a finales de 2008 la empresa
Räckers decidió ampliar sus instalaciones de producción
añadiendo una línea de recubrimiento protector
contra la corrosión de alta calidad. Este proveedor de
sistemas tecnológicos para los vehículos comerciales
contaba con una amplia gama de métodos para producir superestructuras
de vehículos, incluido el procesamiento del metal, corte
CNC, y el uso de tecnologías modernas de espumación
y adhesión. Aunque inicialmente se pensó en instalar
una línea tradicional de cataforesis con pretratamiento
de metal, Räckers finalmente se decidió por el proceso
de autodeposición química Aquence de Henkel en
combinación con una aplicación posterior de pintura
en polvo.
Un resultado perfecto en todas las esquinas y bordes
"Este proceso de recubrimiento de metales ferrosos es
totalmente químico y ofrece una serie de ventajas determinantes
respecto a la cataforesis tradicional. La más destacada
es el recubrimiento absolutamente uniforme y total de componentes
o ensamblajes que simplemente no se puede conseguir con la electrodeposición,"
explica Claus Räckers, Director General de Räckers.
Incluso las áreas menos accesibles, cavidades o esquinas
y bordes muy afilados, se pueden tratar con una capa continua
de protección contra la corrosión. Con Aquence
no se da ninguna de las restricciones asociadas al efecto Faraday.
"Como fabricante de componentes para vehículos comerciales,
la protección completa contra la corrosión en todas
las superficies exteriores e interiores es una característica
de rendimiento clave para nosotros y para nuestros clientes,"
dice el Sr. Räckers al explicar los motivos que les llevaron
a decidirse por el proceso de autodeposición Aquence.
En Räckers se utiliza para proporcionar una protección
a largo plazo contra la corrosión en componentes tubulares
complejos y componentes premontados con geometrías complicadas
y longitudes de hasta ocho metros.
Acción química en lugar de eléctrica
El proceso Aquence también se diferencia de la cataforesis
tradicional porque no requiere ningún pretratamiento de
metal y prescinde de la electricidad para formar el recubrimiento.
A través de una reacción química en un baño
de emulsión de polímeros, se forma una capa orgánica
sobre la superficie de metal desengrasada. Un ácido débil
libera iones de hierro divalente que se combinan con las partículas
de pintura de la solución y vuelven a unirse a la superficie
del sustrato de forma que toda la superficie ferrosa del componente
queda uniformemente recubierta con el grosor deseado, dejando
las partes de plástico sin recubrir. Esto no solo permite
recubrir estructuras complejas de forma uniforme por dentro y
por fuera, sino también procesar ensamblajes completos
formados por distintos materiales.
La línea de recubrimiento por inmersión lleva más
de un año en funcionamiento en la planta de producción
de Räckers en Ahaus, Alemania, y su rendimiento en términos
de protección contra la corrosión y resistencia
ha convencido por completo al Sr. Räckers. "En nuestras
pruebas de laboratorio, el proceso fácilmente alcanzaba
las 1000 horas en la prueba de niebla salina neutra." Las
imágenes del microscopio electrónico de barrido
muestran una película uniforme, densa y húmeda
antes del curado, y un grosor de recubrimiento consistente incluso
sobre geometrías con filos cortantes.
Siete pasos para conseguir resultados óptimos
Este sólido y simple concepto de recubrimiento comprende
solo siete baños. Tras una secuencia de limpieza y lavado
de cuatro fases, la deposición química tiene lugar
en el baño Aquence directamente sobre los sustratos desengrasados.
El lavado sucesivo en dos fases elimina cualquier residuo químico
que haya podido quedar en las piezas. "En comparación
con el proceso de cataforesis, los costes de la inversión
son un 20 por ciento inferiores. Además, la línea
ocupa un espacio menor sobre la planta, en parte porque no son
necesarios los pasos de fosfatado o cromado y también
porque el tamaño del horno puede ser mucho más
pequeño que en el caso de la cataforesis," dice Eric
Ardourel, Director Europeo de la Tecnología Aquence en
Henkel. Así pues, este proceso medioambientalmente responsable
está libre de metales pesados tóxicos como el zinc
o el níquel y prácticamente no genera compuestos
orgánicos volátiles (COV) o lodo peligroso, lo
cual reduce significativamente la generación de residuos
y los costes de eliminación de los mismos.
Proceso de curado conjunto
Otro efecto positivo
de los costes generales del proceso es el hecho de que consume
menos energía. Aparte de no necesitar electricidad para
producir la reacción en el baño de recubrimiento,
también se ahorra energía porque la temperatura
de curado es más baja en los hornos de 2 zonas contiguas.
"A diferencia de la cataforesis, que necesita una temperatura
de curado de unos 190°C debido al alto contenido de COV,
los componentes recubiertos primero se secan a 60ºC y después
se hace una breve prepolimerización a 140ºC. Naturalmente,
esto también reduce el tiempo necesario para que las piezas
se enfríen antes de aplicar la capa de pintura final,"
dice Eric Ardourel, señalando otra característica
especial del proceso Aquence.
Alrededor del 95 por ciento de todas las piezas de Räckers
reciben una capa de pintura en polvo. La reticulación
de la capa de imprimación Aquence y la pintura en polvo
se realiza en el mismo horno, también a una temperatura
de unos 170°C. "Además de mejorar la eficiencia
energética, nuestros ensayos han revelado que gracias
al proceso de curado conjunto mejora la adhesión entre
las capas, mejorando el rendimiento mecánico," dice
Eric Ardourel, al explicar las ventajas de poder curar ambos
recubrimientos en un mismo paso. Además, se consigue un
rendimiento excelente también en la unión con adhesivos
estructurales.
Estrategia de recubrimiento sostenible y económica
El progreso técnico y el desarrollo continuo son también
características importantes de la estrategia corporativa
del grupo BBL Oberflächentechnik. La empresa, situada en
Roth, al sur de Núremberg, Alemania, está especializada
en el recubrimiento por encargo y el tratamiento de superficies
para distintos clientes. Aparte de distintas operaciones de pretratamiento,
como el granallado, el decapado con dióxido de carbono
y la limpieza con chorro de arena, su gama de servicios comprende
una amplia variedad de soluciones de recubrimiento para piezas
de hasta 20 toneladas. La primera línea de curado conjunto
Aquence de Alemania entró en funcionamiento aquí
en 2007. Para complementar sus líneas de producción
existentes, en esa época la empresa estaba buscando un
método de protección contra la corrosión
de alta calidad, respetuoso con el medio ambiente, que no tuviera
metales pesados peligrosos y que pudiera superar las carencias
de la cataforesis, principalmente en atención a su capacidad
limitada de recubrimiento de las cavidades. Hoy en día,
en BBL se recubren piezas de acero de hasta 500 kg con Aquence.
Aparte de ofrecer mejores resultados, Aquence impresionó
a este usuario por su sostenibilidad y rendimiento.
"Gracias al mantenimiento continuo del baño, el sistema
no produce aguas residuales," indica el Director General
Robert Lumpi. El depósito de inmersión puede albergar
piezas de un tamaño de hasta 3000 x 1600 x 800 mm. Además,
el bajo contenido de COV elimina la necesidad de postcombustión
de las emisiones, y el hecho de poder recubrir ensamblajes completos
proporciona beneficios en términos de logística
puesto que reduce el número de transportes y simplifica
el almacenaje. Un alto grado automatización de la dosificación
de producto químico reduce la necesidad de mantenimiento
y control manual. Es una línea compacta y a su vez flexible,
lo cual permite utilizar Aquence como capa de imprimación
de curado conjunto combinado con distintas pinturas en polvo
y como recubrimiento único de una sola capa y de gran
resistencia con unas propiedades mecánicas extraordinarias.
"Para nosotros, Aquence es un claro ganador en términos
también de protección medioambiental".
En 2010 Henkel Corporation recibió el premio Automotive
News PACE Award por su nuevo proceso de recubrimiento Aquence®
Co-Cure. El premio Automotive News PACE Award es un prestigioso
galardón otorgado en los EE.UU. que reconoce la innovación,
el progreso tecnológico y el rendimiento empresarial de
los proveedores automovilísticos.
Henkel opera en todo el mundo con marcas y tecnologías
líderes en tres áreas de negocio: Detergentes y
Cuidado del Hogar, Cosmética y Cuidado Corporal y Tecnologías
Adhesivas. Fundada en 1876, Henkel cuenta con posiciones de mercado
líderes a nivel mundial tanto en los negocios de consumo
como industriales con marcas reconocidas como Persil, Schwarzkopf
y Loctite. Henkel cuenta con cerca de 48.000 empleados en todo
el mundo y registró una facturación de 15.092 millones
de euros y un beneficio operativo ajustado de 1.862 millones
de euros en el ejercicio 2010. Las acciones preferentes de Henkel
cotizan en el índice DAX alemán y la empresa se
encuentra entre el grupo de Fortune Global 500.
Fig. 1: La línea de producción de Räckers
utiliza el recubrimiento no eléctrico Aquence para proteger
las piezas de metal de forma duradera contra la corrosión.
Ver revista FUNDIDORES
Fig. 2 y Fig. 3: El recubrimiento uniforme de piezas complejas
con cavidades es una de las características destacadas
del proceso Aquence.
Fig. 4: Curado conjunto: Tras la aplicación, la pintura
en polvo y la capa de imprimación Aquence se curan juntas
en el mismo horno.
Fig. 5: La primera línea Aquence de curado conjunto de
Alemania entró en funcionamiento en BBL Oberflächentechnik
en 2007.
Fig. 6: Piezas saliendo del baño Aquence en BBL Oberflächentechnik.
Fig. 7: Protección total para las piezas gracias al proceso
de autodeposición Aquence de Henkel.
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