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EL GRUPO ALDAKIN fabrica un robot ÚNICO EN EL MERCADO,
en el que
HA INVERTIDO 1 MILLÓN DE EUROS
La actividad tradicional del grupo Aldakin, que lleva casi 25
años trabajando en Navarra y
País Vasco, es la realización de todo tipo de instalaciones
eléctricas, tanto para el sector
industrial como para la construcción, ofreciendo un servicio
integral desde los estudios de
ingeniería previos, realización de proyectos, montajes
y legalizaciones, hasta los estudios
de eficiencia energética.
En 1995 atendiendo la demanda de los clientes que comenzaban
a automatizar parte de
sus procesos, constituyeron la sección de automatismos
a la que se han ido añadiendo
nuevas líneas de actividad como la robótica y la
visión artificial en los últimos años,
consiguiendo que Aldakin ofrecezca a sus clientes una solución
eléctrica integral con
experiencia y profesionales cualificados.
Aldakin realizo su primer proyecto de I+D+i en el año
2002 y este fue el inicio de la
apuesta estratégica de la empresa por la innovación.
Durante los primeros años desarrollaron proyectos de i+d+i
que requerían una menor
inversión, pero el año 2010, cuando ya contaban
con un departamento de robótica
consolidado contactaron con un cliente que tenía problemas
con el rebarbado de piezas
de forja y sus técnicos vieron claro que esta era una
actividad con importantes retos
técnicos, muchas horas de estudio y desarrollo pero también
con un importante nicho de
mercado, ese fue el germen de un proyecto de i+d+i, cuyo fruto
ha sido este nuevo robot.
El proyecto surge del convencimiento profundo de la necesidad
de diversificar las áreas
de negocios del grupo y de una apuesta clara por los servicios
con mayor aporte
tecnológico y mayor valor añadido.
Técnicamente se trata de un proyecto complejo en el que
la célula robotizada a la que se
ha bautizado con el nombre de KUME, realiza el rebarbado, desbaste
y pulido de piezas
de fundición y forja de gran tamaño. Desde el punto
de vista tecnológico la aplicación ha
requerido la combinación de la robótica con la
ingeniería y la visión artificial, además
del
desarrollo de varios software específicos y la integración
con otros estándar en el
mercado para realizar el escaneado de la pieza inicial a rebarbar,
su comparación con el
modelo de CAD de la pieza objetivo y la definición de
las trayectorias a ejecutar con el
robot y el control de la presión a ejercer en cada punto
de la pieza.
La mayor parte de piezas de fundición y forja permiten
tolerancias de fabricación amplias,
5 mm por ejemplo, pero la rebaba a eliminar puede ser de menor
dimensión, 2 mm por
ejemplo. Por esta razón la pieza se fabrica con un error
mayor que la rebaba que hay que
eliminar.
Este hándicap hace que sea imposible trabajar sobre la
pieza sin que el robot tenga
colisiones, ya que todas las piezas fabricadas con idéntica
referencia son a su vez
diferentes entre ellas.
Para solucionar este problema la célula KUME dispone de
elementos de medida que
retroalimentan a un sistema algorítmico con controles
adaptativos de desarrollo propio,
que modifican las trayectorias teóricas del robot adaptándolas
a las superficies reales de
cada pieza.
Para llevar a cabo este exitoso proyecto de I+D+i, el grupo Aldakin
ha realizado una
inversión próxima al millón de euros. Actualmente
el prototipo del robot está en fase de
validación in situ en un centro real de trabajo.
El proyecto lo han realizado en colaboración con la empresa
Irizar Forge, empresa
guipuzcoana afianzada en el mercado mundial de movimiento de
cargas pesadas, que
entre otros muchos fabrica ganchos de elevación de gran
tonelaje para grúas de puertos
marítimos.
A su vez, los partners tecnológicos que han participado
en el proyecto son Kuka, empresa
puntera a nivel mundial en la fabricación de robots y
Visionerf, fabricante francés líder en
sistemas de visión artificial.
Paralelamente a la fase de investigación técnica
del proyecto se han realizado varios
estudios de mercado. En primer lugar se analizó la tecnología
utilizada en el sector de la
forja y fundición para esta tarea y los principales productos
sustitutivos para este
proceso, así como sus ventajas e inconvenientes y se seleccionaron
los países objetivos
para el inicio de la distribución comercial de la célula.
A lo largo del año 2011 han realizado un estudio de los
clientes potenciales existentes en
España, Francia, Italia y Alemania, sus hábitos
de compra, barreras de entrada, etc. y en
los últimos meses se están analizando en profundidad
una muestra de fundidores del
norte de España y la adaptación del producto a
sus necesidades específicas.
El proyecto supone un gran avance tecnológico para las
empresas de forja y fundición.
Hay que pensar que en la mayor parte de estas empresas realizan
la tarea del rebarbado
de manera manual. Esta tarea es muy penosa y es un trabajo que
se realiza en
condiciones muy duras.
Gracias a la célula KUME, las empresas de forja y fundición
conseguirán en primer lugar,
eliminar una tarea manual que se desarrolla en condiciones ambientales
hostiles debido a
las partículas de polvo férrico (calientes y frías)
en suspensión.
Al mismo tiempo la automatización del proceso evita que
el operario deba realizar un
trabajo que requiere esfuerzos físicos severos y que podrían
implicar riesgo de lesión.
También se reduce el tiempo de desbaste, con el consiguiente
aumento de la
productividad en un 50% y aumenta la calidad del acabado superficial
de la pieza.
Por otro lado se consigue parametrizar el proceso de desbaste
consiguiendo así
normalizar esta tarea y por último pero no menos importante,
se disminuye el número de
piezas de rechazo, aumentando así la eficiencia energética
del proceso productivo.
Esta aplicación pretende ser el primer producto de la
empresa de robótica que tiene
previsto constituir el Grupo Aldakin. Se trata de un proyecto
ambicioso en el que se
destinará un elevado volumen de recursos a la investigación
y desarrollo con el objetivo a
medio plazo de ser una de las empresas pioneras en la robótica
industrial a nivel nacional.
El objetivo es especializar la actividad de la empresa en aplicaciones
RMC-s (Robot
Machinig cell-s), estas aplicaciones robóticas se encuentran
actualmente en desarrollo y
se prevé que en breve desplacen a los CNC-s en muchos
de los campos donde
actualmente son indispensables.
La empresa se constituirá con una clara vocación
exportadora y por ello para la primera
etapa de comercialización han elegido tanto el mercado
nacional, donde la mayoría de
los potenciales clientes se ubican en la zona norte y los mercados
de Francia y Alemania.
El plan estratégico de Aldakin 2008-2012, definió
cuatro áreas de actuación: la evolución
tecnológica del grupo a través del desarrollo de
la sección de automatismos y robótica, la
introducción en nuevos mercados geográficos a nivel
nacional - Álava y Guipúzcoa-, la
internacionalización de la empresa con servicios tecnológicos
y la inversión en i+d+i como
vía para el desarrollo de productos propios.
Los objetivos establecidos en las cuatro áreas de actuación
los han ido alcanzando y a lo
largo de este año deberán de definir nuevos objetivos
para el próximo cuatrienio.
En estos momentos el grupo presta sus servicios desde Navarra
(Alsasua y Pamplona) y
Álava (Vitoria) y esperan abrir una nueva delegación
en Guipúzcoa (San Sebastián) antes
de que acabe el presente año.
Actualmente el grupo Aldakin emplea a más de 150 profesionales.
Las ventas del año
2011, en plena crisis, han aumentado en más de un 20%
hasta alcanzar los 10 millones de
euros, de los cuales un 10% provienen de países tan variados
como Brasil, Canadá,
Francia, Holanda, Irán, India etc. gracias a la internacionalización
de las áreas de robótica
y automatismos, mientras que el sector eléctrico nacional
durante el 2011 ha sufrido una
desaceleración próxima al 25% respecto al año
anterior.
Con estos datos, podemos afirmar que Aldakin se sitúa
entre los principales instaladores
eléctricos de País Vasco y Navarra.
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